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    Monitores gaming

    (10 artículos)

      ¿Qué tener en cuenta al comprar un monitor gaming?

      Elegir un buen monitor gaming no es tarea fácil. No se trata simplemente de ver lo potente que es, basándonos en la gráfica y el procesador, sino que hay que tener en cuenta otros factores, como la resolución, el tipo de panel que tiene, las pulgadas, la tasa de refresco o la respuesta del monitor, entre otros parámetros. Para ello, tienes múltiples marcas entre las que elegir, como Dell o LG. Aquí tienes un guía sobre en qué debes fijarte para comprar el monitor gaming perfecto para ti.

      Resolución y relación de aspecto de la pantalla

      Tenemos que encontrar la pantalla con la resolución adecuada a nuestras necesidades. Los más usuales son los monitores QHD de 2.560x1.440 píxeles y una relación de aspecto 16:9. Si buscas algo inferior, una buena opción son los Full HD de siempre con 1.920x1.080 píxeles. Aun así, se te pueden quedar corto si buscas jugar a tope y emplear dispositivos de última generación. En ese caso, quizás sea más recomendable buscas un monitor con resolución UHD. Aquí tienes, no obstante, una chuleta para que te hagas una idea más a fondo de lo que necesitas.

      La relación de aspecto de la pantalla es otro valor a tener en cuenta. Los más usuales son los de 16:9 (denominado monitores panorámicos), aunque cada vez más abundan los 21:9. Sin embargo, el problema de estos últimos es que no son soportados por todos los juegos.

      Tasa de refresco y fotogramas por segundo

      Un monitor, a mayor tasa de refresco, más imágenes por segundo será capaz de mostrar la pantalla. El mínimo exigible son 60Hz, aunque para jugar a pleno rendimiento vas a necesitar uno que ofrezca 144Hz o, incluso, 240Hz. Pero Hz (herzios) y fotogramas por segundo son dos conceptos que suelen confundirse. El primer valor alude a la tasa de refresco de la pantalla y el segundo se refiere únicamente a la imagen proyectada. Bien es cierto en que ambos están muy relacionados. Así, por ejemplo, una pantalla de 60Hz necesitará ajustar la imagen por encima y por debajo de los 60fps.

      Tamaño del monitor

      El tamaño de la pantalla es probablemente uno de los aspectos que más dudas crear al comprar un monitor gaming. Par elegir el ideal para ti, debes considerar la distancia en la que te situarás siendo lo recomendable tener 50 y 60 centímetros de separación en monitores de 24 a 27 pulgadas y más de 60 centímetros en pantalla de 32 pulgadas.

      Tipo de panel

      Del tipo de panel que monta depende gran parte de las características y propiedades del monitor gamer. Y es que existen diversos tipos de paneles. VA, TN, IPS, IZGO y PLS son los más comunes, aunque los más extendido en la actualidad son los paneles IPS LED, que ofrecen un menor tiempo de respuesta y unos colores más fieles. Sea cual sea el que se escoja, nuestra recomendación es que se trate de un monitor gaming, pensado para jugar y así figure en las indicaciones; no un monitor orientado a otras funciones, como diseño gráfico o cine.

      Forma de pantalla

      Puede parecer que escoger entre una pantalla curva o plana es solo cuestion de gustos, pero no es exactamente así. Debes tener en cuenta la habitación en la que vas instalar el monitor gaming, ya que un monitor curvo necesita un mayor control, porque pueden tender a reflejos por fuentes de luz externa.

      Tiempo de respuesta

      Medido en milisegundos, el tiempo de respuesta es el tiempo que tarda un píxel en cambiar de color. Esto repercute en el tiempo de retardo que tendrá la partida. Por eso, es indispensable un monitor con un valor lo más bajo posible para evitar efectos como el ‘blur’, que hace que las imágenes se vean borrosas, muy apreciable en las escenas de mucha acción, como los shooters de carácter competitivo.

      Tecnología de mejora de imagen

      Todos los monitores suelen incluir una serie de tecnologías, con las que mejorar la imagen. En este sentido, hallamos dos de las más conocidas: G-Sync y FreeSync (o FreeSync2), las tecnologías propias de Nvidia y AMD, que adecúan la imagen del monitor a la frecuencia de la gráfica. También debes considerar que incluya tecnologías para reducir los efectos de la luz en nuestros ojos, especialmente evitando los molestos parpadeos o la emisión de luz azul, con sistemas como Blue Light, Flicker Free o Brightness Intelligence, aunque existen muchos más.

      Conectividad

      Debes valorar que tu monitor tenga varias conexiones HDMI, ya que es el conector más extendido. También debe tener una entrada para componentes, DVI o DisplayPort, con lo que podrás conectar paralelamente otras dos fuentes. Y, por último, debe incluir puertos USB y si entre ellos hay un puerto USB Tipo-C, mejor.

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