Lo primero es determinar qué tipo de uso le dará al equipo. Si desea utilizarlo principalmente para navegar por Internet o ver películas, entonces un modelo básico sería suficiente. Sin embargo, si desea realizar tareas más exigentes como edición de video o juegos, entonces tendrá que buscar un modelo con características más avanzadas como procesador rápido, memoria RAM amplia y tarjeta gráfica dedicada.