El accesorio más usado del escritorio, y el que menos se cuida al elegir
El ratón es probablemente el periférico que más horas acumula de todos los que hay en un escritorio. Y aun así, muchas veces se elige casi sin pensarlo: el más barato, el que venía con el ordenador, el que usaban en la oficina. El problema es que un mal ratón se nota en la muñeca, en la precisión y en el cansancio al final del día.
Los inalámbricos han dejado de ser un lujo hace tiempo. Con la tecnología actual, prácticamente no hay diferencia de latencia respecto a un ratón con cable, y la libertad de movimiento en el escritorio es algo a lo que cuesta renunciar una vez que te acostumbras.
¿Cable o sin cable? Depende de para qué lo uses
Para el uso del día a día —navegar, trabajar con documentos, videollamadas— un ratón inalámbrico es perfectamente válido. Si editas vídeo o fotografía de forma profesional, o si juegas online y la latencia te importa, un ratón con cable sigue siendo la opción más segura. En gaming especialmente, los cables de paracaídas que llevan algunos modelos actuales hacen que prácticamente no se note la diferencia.
Alfombrillas: ese accesorio que se infravalora
Una alfombrilla mala deteriora el sensor del ratón y hace que los movimientos no sean precisos. Una buena alfombrilla mejora el deslizamiento, protege la superficie del escritorio y da un aspecto mucho más cuidado al setup. Las gaming XXL que cubren prácticamente todo el escritorio se han puesto muy de moda, y no es solo cuestión de estética: al teclado también le queda sitio encima.
El pack teclado + ratón, una opción a tener en cuenta
Si necesitas renovar los dos a la vez, los Packs de teclado + ratón son normalmente más económicos que comprarlos por separado. Algunos modelos funcionan con un único receptor USB para los dos dispositivos: menos cables, menos cosas que gestionar, misma comodidad.