¡Absolutamente! De hecho, pagar con tu móvil mediante NFC suele ser incluso más seguro que utilizar una tarjeta de crédito física tradicional. Esto se debe a un proceso avanzado llamado tokenización, donde el número real de tu tarjeta nunca se comparte con el comercio; en su lugar, se envía un código único y cifrado para esa transacción específica. Además, para que el pago se procese, normalmente debes desbloquear tu teléfono con tu huella dactilar, reconocimiento facial o código PIN, lo que añade una capa extra de seguridad biométrica que una tarjeta de plástico no posee por sí misma. Así que puedes estar tranquilo, tus datos financieros están protegidos bajo múltiples capas de seguridad informática.