Impresoras hay muchas: Brother, Epson, Canon, HP ... La más adecuada para ti y tus necesidades solo hay una. Y es que a la hora de comprar una impresora debes tener en cuenta aspectos básicos, como el tipo de impresora o la calidad de impresión, pero también debes valorar aspectos que -aparentemente puedan parecer más secundarios, pero que no lo son-, como si quieres una impresora con escáner o no (las llamadas multifunción), el tamaño del papel que vas a imprimir, cuál será el número de páginas impresas al mes para valorar qué impresora comprar en cuanto ahorro o la velocidad de impresión que te interesa, entre otras variables.
Empezamos con las impresoras de tinta son una buena opción. De precio asequible, ofrecen una buena calidad a la hora de imprimir documentos, mediante la utilización de uno o varios cartuchos de tinta de colores distintos. También son una opción viable para fotos si utilizas papel fotográfico.
Las impresoras láser son las ideales si tienes que imprimir muchos documentos y necesitas rapidez y alta calidad de imagen, tanto en texto como gráficos. Cada vez más compactas y silenciosas, consumen menos tóner que las de inyección de tinta, pero el tóner exige un mayor desembolso.
Asimismo, tienen un ciclo de vida más largo que las de tinta y teóricamente consumen menos energía, aunque apenas lo vas apreciar en la factura de la luz, a no ser que imprimas mucho.
Una impresora fotográfica está destinada esencialmente a la impresión de fotos. Es indispensable para los amantes de la fotografía, que quieren pasar sus imágenes digitales a papel. Admiten papel fotográfico, incluyen una mejor tecnología de impresión, así como tintas extra con pigmentos de calidad superior y una resolución mayor que las impresoras básicas o las multifunción no fotográficas.
La impresoras multifunción son máquinas que, más allá de la impresora, incluyen también un escáner para escanear o fotocopiar documentos y en algunos modelos también se incluye la función fax. Puede ser una impresora mutifunción tinta o multifunción láser.
Una impresora 3D permite imprimir figuras con volumen a partir de un diseño hecho previamente por ordenador, mediante la adición capa a capa de un material, generalmente plástico ABS, aunque no es el único material que se puede utilizar.
Una impresora de etiquetas sirve para imprimir sobre papeles autoadhesivos o rollos de papel continuo. Funciona con rollos de papel continuo en lugar a diferencia del resto de impresoras, que se cortan automáticamente tras cada impresión. Entre sus ventajas, cabe destacar que son muy veloces, imprimiendo una gran cantidad de etiquetas por minuto.
A la hora de comprar una impresora hay una pregunta que debes responder previamente: ¿vas a imprimir mucho o es solo para un uso esporádico? Y es que la inversión más importante no la haces en la impresora, sino en la tinta. Ahí es donde está el negocio para los fabricantes. Por eso, la recomendación sobre qué impresora se adecua más a tus necesidades (y a tu bolsillo, a la larga) se debe basar en el volumen de impresión, que definirá el coste por página de impresión, ya sea en color o blanco y negro. Vamos en detalle.
Si vas a hacer un uso doméstico o esporádico de la impresora, nuestra recomendación es comprar impresora multifunción de tinta. El motivo es que, al imprimir mediante cartuchos, se trata de un consumible barato de entrada, pero el coste por página es más caro, ya que no dura tanto como un tóner.
En ese caso que quieras imprimir mucho, te recomendamos una impresora láser multifunción. Como el tóner para impresora es un consumible caro de entrada, pero que dura mucho, el coste por impresión se abarata tras cada impresión.