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¿Son las bicis plegables la solución para la ciudad? Lo bueno y lo no tan bueno

Queralt Llobet Sellarès16 DE NOVIEMBRE DE 2025
Bicicleta plegable negra estacionada en el andén de una estación de tren.

Este artículo analiza cómo las bicicletas plegables contribuyen a la sostenibilidad reduciendo tráfico y contaminación, mejoran la salud con ejercicio diario y resuelven la “última milla” en la ciudad. También repasa sus principales retos: precio, rigidez, plegado y la necesidad de mejores infraestructuras, invitando a probar modelos y opciones en MediaMarkt.

Las ciudades están cambiando a toda velocidad. Más tráfico, menos espacio y una necesidad urgente de movernos sin perder tiempo (ni paciencia). En medio de todo eso, aparece una protagonista que cada vez conquista más calles: la bicicleta plegable. Pero seamos honestos: ¿es realmente la solución? Porque sí, son prácticas, ligeras y hasta ecológicas… pero también tienen su lado complicado. Si estás pensando en hacerte con una, sigue leyendo. Te prometo que al final sabrás si esta historia de amor sobre ruedas es para ti.

La portabilidad: el sueño (real) del urbanita

Diseño compacto

Las bicis plegables son el equivalente ciclista de las navajas suizas: pequeñas, funcionales y siempre listas para la acción. En segundos, pasas de tener una bici completa a un pequeño bulto que cabe en casi cualquier rincón. Ideal para los que viven en pisos minúsculos o no tienen garaje. Nada de dejarla encadenada en la calle con el corazón en un puño. Se pliega, se guarda y listo. Comodidad pura y dura.

Transporte público y flexibilidad

Metro lleno, bus a tope… y tú, tan tranquilo con tu bici plegable bajo el brazo. Esa es la magia. Este tipo de bicis se llevan genial con el transporte público: no molestan, no ocupan y te dan libertad total. La fórmula es simple: pedalea, pliega, súbete al tren y sigue. Cero estrés, cero atascos. Perfecta para quienes combinan varios medios de transporte o simplemente quieren moverse a su ritmo.

Almacenamiento sin dramas

Olvídate de buscar aparcamiento o de los candados imposibles. Estas bicis caben en el maletero, bajo la mesa o detrás de una puerta. Y eso, en una ciudad donde cada metro cuadrado cuesta oro, es un regalo. Además, tenerla contigo reduce el riesgo de robos. Una preocupación menos. Más comodidad, más tranquilidad.

Innovación en dos ruedas: tecnología que sorprende

Materiales ligeros y resistentes

No te dejes engañar por su tamaño. Las bicis plegables modernas están hechas con materiales que parecen sacados de una peli futurista: ligeros, fuertes y duraderos. El resultado: una bici fácil de transportar, pero que aguanta el trote diario sin quejarse. Y sí, puede que el precio sea un poco más alto, pero cuando algo está bien hecho, se nota.

Asistencia eléctrica: un empujón (literal)

Hay días en los que las cuestas parecen montañas. Y ahí entra la versión eléctrica. Un pequeño motor que te da ese empujoncito cuando más lo necesitas. Adiós sudor, hola comodidad. Perfecta si usas la bici para ir al trabajo o si no quieres llegar hecho un cuadro. Además, la asistencia hace que pedalear sea más fácil para todos, sin importar la forma física.

Conectividad y navegación

Sí, ya hay bicis que se conectan a tu móvil. GPS, estadísticas, rutas y hasta seguimiento en tiempo real. Porque si el coche tiene su pantalla inteligente, tu bici no iba a ser menos. Con estas funciones, moverte por la ciudad se vuelve más fácil (y más divertido). Tecnología que no estorba, sino que mejora cada pedaleada.

Mujer joven con su bicicleta plegable

Sostenibilidad sobre ruedas: lo que gana el planeta

Menos contaminación, más aire limpio

Cada vez que eliges la bici en lugar del coche, le haces un favor al planeta. Y con las plegables, más gente puede sumarse al cambio sin excusas. Menos humo, menos ruido, menos tráfico. Y tú, con la satisfacción de saber que estás aportando tu granito de arena cada vez que pedaleas.

Más movimiento, más salud

Moverte en bici no solo es bueno para la Tierra, también lo es para ti. Cada trayecto es ejercicio sin que te des cuenta. Dile adiós al sedentarismo y hola a la energía. La bici plegable convierte la rutina en un pequeño entrenamiento diario. Cuerpo activo, mente despejada y buen humor asegurado.

Solución para la “última milla”

Esa distancia entre el metro y tu casa, o entre la oficina y la parada, deja de ser un problema. La bici plegable encaja justo ahí. Combina con otros medios, evita atascos y mejora la movilidad en la ciudad. Más fluidez, menos estrés. Así de simple.

No todo es perfecto: los retos también ruedan

Precio que hace pensar

Vamos con la parte menos divertida: no son baratas. Las plegables, sobre todo las eléctricas, suelen tener precios más altos que las bicis convencionales. Pero ojo: si la usas a diario, terminas amortizándola. Menos transporte público, menos gasolina, menos preocupaciones. A veces, pagar más al principio sale rentable.

Menor rigidez estructural

Algunos modelos pueden sentirse menos firmes que una bici tradicional. No es que se vayan a desarmar, pero sí se nota un poco en la estabilidad. Por eso, probar antes de comprar es clave. No todas se comportan igual y encontrar la que se sienta cómoda y segura marcará la diferencia.

Plegado con truco

No todo el mundo domina el arte de plegar una bici a la primera. Al principio cuesta (y puede que te pelees un poco con el mecanismo). Pero una vez le pillas el truco, va solo. Aun así, es algo que conviene tener en cuenta antes de comprar: asegúrate de que el sistema te resulta cómodo y práctico.

¿Y las ciudades? Todavía queda camino

Infraestructura que no siempre ayuda

Aunque las bicis ganan terreno, muchas ciudades siguen sin estar del todo preparadas. Carriles bici mal conectados o poco seguros pueden desanimar incluso a los más motivados. Si queremos que las bicis plegables triunfen, hacen falta más espacios pensados para ellas. Ciudades que inviten a pedalear, no que lo hagan un desafío.

Respeto y convivencia

De nada sirve tener la mejor bici si no hay respeto en la carretera. Conductores, peatones y ciclistas tienen que aprender a convivir. La educación vial y la empatía son igual de importantes que un buen casco. Porque la seguridad no depende solo del vehículo, sino de todos.

Las bicicletas plegables tienen mucho que ofrecer: comodidad, tecnología, sostenibilidad y estilo. Pero también presentan retos que hay que considerar. Si estás pensando en dar el salto, lo mejor es probar, comparar y elegir la que encaje contigo. Y si quieres descubrir modelos y opciones, pásate por MediaMarkt: te ayudamos a encontrar esa bici que hará que moverte por la ciudad sea, literalmente, un paseo.

Preguntas frecuentes

Especialista IT

Queralt Llobet Sellarès

Profesional especialista, redacción y revisión de contenidos y me especializo en el mundo del e-commerce, donde la tecnología y la electrónica cobran vida a través de las palabras.
Editor Senior - Especialista en tecnología y actualidad
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